
Mucha gente se enteró recién ayer que hoy había fecha de campeonato. Menos aún sabían que venía a jugar la Católica, un equipo mal llamado “grande” (o bien llamado “grande” por sus recursos económicos), el que supuestamente atrae a más gente que un partido común de fin de semana. El estadio no se llenó, no hubo problema de barras, ningún incidente fuera de la cancha,… nada. Y dentro de la cancha? Tampoco. Más de lo mismo, pero con menos gracia. Mención honrosa al nuevo circo que ya se instaló en la ciudad, a cargo del señor Corales de nuestra ilustrísima Municipalidad.