
Este no será un artículo muy largo, ni siquiera un recuerdo testimonial de la presencia de este gran jugador por nuestro club...
Hace unos días, cuando se supo de la muerte de Francisco Valdés esperé ver en los noticiarios muchas fotos de su larga campaña, y entre ellas, algunas de ese 1971 que vistió los colores pumas. Lamentablemente, se dijeron las cosas de siempre; estadísticas y lugares comunes. Lo curioso es que los diarios de Antofagasta tampoco destacaron mucho esa etapa del jugador que se marchó. Ni una buena foto de aquella época.
Algunos dirán que fue sólo un año. Pero para los que piensan que llegó cuando su carrera estaba en declinación, bastaría recordarles que dos años después, con otro equipo, fue subcampeón de América.
Si por alguna razón se perdieron todas las fotos de Chamaco en el equipo de los pumas... si se borraron las entrevistas. Detengámonos un momento a meditar en la importancia de la memoria.
Las formaciones del año 1971 -que los viejos recitarán de memoria- no son un invento y los goles que hizo si existieron. Hagamos un esfuerzo para retener las alegrías en nuestra memoria. Que todo eso será importante cuando el mal tiempo pase.
Nosotros, tan huérfanos de trofeos, copas y estrellas, con tantas carencias de modelos, tenemos que pensar en Francisco Valdés, aquel virtuoso que pasó por nuestro equipo. Tenemos que hacerle un espacio en la galería de las estrellas de nuestro club y dar gracias porque algunos tuvieron el privilegio de verlo en el Regional con la divisa de los pumas.
Modestamente, con lo único que tengo a mi alcance: mi lápiz; quiero rendir un homenaje a Chamaco. Con la sonrisa de tipo bueno y los colores de nuestro Antofagasta Portuario.
Por Jaime Girón (Mantis).
